lunes, 28 de octubre de 2013


UN JOVEN CURIOSO.

Erase una vez en un lugar no muy lejos de aquí, existía una aldea llamada naméku. En esa aldea sus chosas eran de madera, todos allí usaban vestidos de pieles y había un joven que se llamaba dominik; este joven  era muy curioso y creativo le gustaba  mucho inventar cosas.Un día salio de escurción  al bosque, pero no sabía que por esos lares se perdería. De tanto caminar y caminar se puso descansar en ese lugar y encendió una fogata con un fuego enorme para no sentir mas frío.
Al otro día siguió su rumbo y de repente calló una caja enorme del cielo con un paracaídas puesto dominik quiso saber que podría haber dentro de esa caja pero no podía por que la caja enorme tenía un candado. Domink decidió hacer algo y fue y sacó un hacha del bolso, pero no le sirvió, luego intentó con un arco y una flecha y nada, luego con una martillo de piedra y un ladrillo, pero nada le funcionó y quiso insistir, pero ya el bolso no tenía nada, sólo le quedaba algo metálico que eran unas pequeñas llaves y decidió probar si podía servir. Dominik estaba tan feliz por que las llaves sí podían abrir la caja y se sorprendió por que habían muchas cosas dentro de ella. Encontró en ella una aguja, unas tijeras, monedas, una escritura, una brújula para llegar a la tribu, un automóvil y un sándwich para comer en el camino. Él subió al automóvil y se dirigió a su casa a contarle su experiencia a sus amigos.

GUSTAVO VÉLEZ SOSSA.

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